La Leyenda del Viento Zonda

Como toda leyenda antigua, la leyenda del viento zonda paso de generación en generación a través del tiempo, tantas veces y cada una con algún detalle diferente, que algunos la cuentan como esta aquí expresada, y otros cambian nombres y adornan con otros detalles.
Sin embargo, en todas prevalece la misma enseñanza.
Debemos cuidar la tierra si no queremos perder sus bondades y sufrir así su castigo.

Leyenda del viento zonda

Entre los indios huarpes de la región cuyana se destacaba Tokomar, recio exponente de su raza, gobernaba varias tribus de la comarca, muy hábil en el manejo de las armas, cazador incansable, no perdonaba ni a las crías más pequeñas, lo cual le había traído problemas con los ancianos del consejo. Pero a él no le importaba.
Un día, luego de una cruel matanza de guanacos, se presentó ante él una sombra para advertirle que esto traería el enojo de la Pachamama. Sin embargo el no hizo caso y siguió matando indiscriminadamente.
El tiempo de su castigo no tardó en llegar.
Una tarde, luego de otra matanza, el silbido de un viento huracanado lo envolvió y lo hizo rodar. Cayó arrastrado por ráfagas de un viento caliente y seco que comenzó a girar, convertido en motor de un denso remolino de tierra roja, que azotaba las ramas de los árboles desprendiendo hojas y frutos, cegaba pozos y cañadas, formaba médanos y páramos, alejaba aves y bestias, quemaba los sembrados con su calor.
Era el castigo prometido; Tokomar lo supo antes de ser puro Zonda.




Si te gusta esto compartilo con tus amigos
  • Soy profesora de Francés, lengua y literatura retirada. Escritora de cuentos para niños, poesías y relatos. Tuve el honor de aprender de una grande como Ester de Izaguirre a quien le traduje al francés una de sus obras. Soy una aprendiz constante y hago mi aporte a este sitio porque amo la cultura y tradiciones.