Leyenda de la Yerba Mate

A Yací, la luna, le encantaba platear los bosques y grandes saltos de agua de Misiones. Ella imaginaba que ese lugar debía encerrar muchas maravillas y como era muy curiosa, un día se decidió y le pidió a Arai, la nube, que la acompañara. Ambas descendieron como humanas, pero al hacerlo, perdieron sus poderes de diosas. Extasiadas ante las orquídeas, el pico de los tucanes, los animales y la exuberante vegetación de esa tierra roja no vieron el peligro; un yaguarí(*) las tenía cercadas y se lanzó al ataque. Por suerte Mbo Pikuá, el cazador, era muy bueno en su oficio y le lanzó una flecha que atravesó al gran animal cuando saltaba hacia las jóvenes, que huyeron a gran velocidad y no supo si fue realidad o un sueño que ellas se evaporaran entre los árboles.
Cuando llegó a su tribu con el majestuoso felino y contó la historia nadie le creyó. Pero esa noche Yací se presentó ante él en un sueño, se disculpó por no haberse despedido y le explicó que no podían ser vistas por los mortales, pero que estaban muy agradecidas y que había venido para dejarle un regalo muy importante, una planta que se llamaba Ca á y le dijo como tostar y triturar sus hojas para preparar una infusión que le haría mucho bien a él, a su familia y a todos los de su tribu; que podía ser usada como medicina. Y como infusión, acerca a los enamorados y promueve la amistad, de ese modo Mbo. Pikuá nunca estaría solo. Al salir de la choza hacia donde había matado al yaguarí, descubrió a la tribu asombrada frente un grupo de plantas de un verde brillante y hojas dentadas y no tuvo que explicarles nada porque comprendieron que era el regalo de Tupá.(Dios para los guaraníes)
(*)Yaguarí: Felino americano también llamado Yaguareté.




Fotografia: Lugares de mi pais. Ali pueden ver tambien otras versiones de la misma leyenda

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