Leyenda del algarrobo

piedraHubo un tiempo en que los hombres respetaban a los dioses, veneraban al sol, Inti, que les daba calor, obedecían a *Viracocha, señor supremo, y rogaban a la Madre Tierra para tener cosechas abundantes.

Así era antes de que Kunaq abandonara el templo, antes de comenzar el hambre.

Kunaq se había detenido en la montaña para orar por el éxito de su viaje y luego de poner masticadura de coca en la piedra cóncave de una *apacheta dedicada a la Pachamama continuó su marcha.

El pueblo quechua jamás antes había olvidado sus obligaciones, pero había llegado una época de gran abundancia y el ocio había ido ganando a ese pueblo que abandonó poco a poco el trabajo; hombres y mujeres solo se preocupaban de sus placeres comiendo y bebiendo hasta caer.

Kunaq había visto como se desperdiciaba el alimento que no costaba conseguir y como se llenaban las vasijas de *chicha obtenidas del maíz en cantidades nunca vista. Los depósitos de alimentos pronto se vaciarían era necesario  sembrar, recuperar el diálogo con la naturaleza para cosechar, pronto los dioses se enojarían y sería tarde.

Kunaq se los advirtió desde el altar, pero mientras hubo chicha y alimentos nadie quiso hacerle caso.

Pronto el río se secó por el calor del sol y las plantas mostraban sus ramas secas. Los graneros se agotaron, los animales murieron, Kunaq trató de arar la tierra con unos pocos que lo siguieron pero estaba reseca, cada vez más dura. Los que quedaban empezaron a irse.

Esto obligó a Kunaq a irse en busca del árbol de la vida. Sabía que en algún lugar lo encontraría. Y los salvaría del hambre.

Una mañana llegó a una aldea que parecía desierta, tenía mucha sed de tanto caminar bajo un sol implacable, cuando tropezó con una mujer que corría pidiendo a la Madre Tierra que salvara a sus hijos. Ella fue hasta una apacheta donde depositó lo último que le quedaba de coca y *llicta rogando a la Pachamama que perdonara el vergonzoso olvido de su pueblo. Los niños no tenían la culpa. Sin fuerzas para continuar se desvaneció frente a un árbol reseco.

Kunaq quiso ayudarla pero se detuvo ante un sonido maravilloso de canto de aguas y arboledas que estaba en el aire.

Era la Pachamama que hablaba a la mujer para decirle que cuando despertara, debía abrir sus brazos para recoger las vainas doradas que el árbol le regalaría. Ellas calmarían la sed y el hambre de todos los niños mientras la cosecha creciera.




Y así fue, cuando Urpila despertó recordó la voz de la Madre Tierra y acompañada de Kunaq ,que al fin había encontrado el árbol de la vida, recogieron los frutos y corrieron a  la aldea para dar la buena noticia. Todos salieron a buscar las vainas milagrosas, mientras Urpila repartía el alimento concedido  por la Pachamama entre sus hijos.

 

*Viracocha: uno de los dioses más importantes de los pueblos andinos.

*Apacheta: cúmulo de piedras en el camino donde se dejan ofrendas.

*Chicha: bebida alcoholica a base de maíz.

*Llicta: masa con la que se acompaña la masticación de hoja de coca.

Orígenes. Ministerio de Ciencia. Tecnología e Innovación Productiva

Pueden conocer mas sobre las propiedades del algarrobo aqui

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