He escuchado por ahí que no nos sirvieron para nada, que estamos cada vez peor, que el argentino (y por ende la argentina) no tiene remedio, y cantidad de cosas como esas.
Debo admitir que llegue al 25 de mayo bastante expectante.
Influiría en nuestro espíritu patriota el gran bolonqui político de nuestro país?
Y entonces, en ese mar de incertidumbre, me encontré con una luz de esperanza.
La gente pareció brotar de entre las rocas.
En todos lados se vio multitud disfrutando y festejando sin banderas políticas, solo con el pecho en celeste y blanco. Grandes y chicos aplaudiendo a rabiar a nuestros militares en su desfile, presenciando el espectáculo de diferentes géneros que se realizo en cada plaza y en cada rincón del país.
Y esto me devolvió la esperanza.
No todo está perdido, aunque quieran dividirnos en ricos y pobres, grandes y chicos, etc. Ante todo recordemos siempre que somos ARGENTINOS.
Y seguramente podremos lograr lo que nos propongamos!!
Feliz cumpleaños patria mía!!!!!
Daniela Guini